Rvdo. Amaury Tañón-Santos,
para el Christian Citizen, Vol. 2, 2009El 23 de febrero de 1899 Hugh P. McCormick, misionero bautista americano, celebró el primer servicio protestante evangélico en el recién ocupado territorio de Puerto Rico, comenzando la obra misionera en aquel país.
En 1901 A. B. Case, original de Los Ángeles, sentó las bases para el ministerio con mexicanos en California. Ciento diez (110) años después, los latinos bautistas americanos han fundado sobre trescientas cincuenta (350) iglesias en diecinueve (19) Regiones Bautistas Americanas. Adoran en español, portugués e inglés. Ministran a personas de sobre veinte (20) países en tres (3) continentes. Muestran ministerios locales dinámicos y crecientes, desarrollo de nuevas obras y proyectos misioneros en América Latina. El compañerismo, ministerio y misión de los latinos bautistas americanos son microcosmos de un verdadero acercamiento intercultural.
Este acercamiento intercultural comenzó en la Central Baptist cuando líderes de la otrora Convención Bautista de New Jersey (hoy, las Iglesias Bautistas Americanas de New Jersey), hicieron un acercamiento en 1963 a líderes de la iglesia buscando un espacio de adoración para los recién llegados refugiados cubanos, quienes huían del régimen castrista. Poco se imaginaban los miembros de la iglesia que el abrir sus puertas a hermanos cristianos de otro país transformaría el ministerio de la Central Baptist, y serviría de paradigma frente a los cambios demográficos que ocurrirían en Elizabeth y en el Condado de Union.
Poco después, puertorriqueños de New York, mudándose al área norte-central de New Jersey, comenzaron a unirse a la iglesia. Fue entonces cuando se hizo evidente el que, a pesar de haber comenzado un ministerio en español con refugiados cubanos, estilos de adoración, enseñanza y compañerismo no se podían atender, simplemente, en español. El reto, entonces, fue buscar las maneras de ofrecer experiencias que alimentaran el alma, desafiaran al creyente y afirmaran los múltiples trasfondos culturales, sociales, económicos y políticos representados en la iglesia y en la comunidad en general. Una alternativa hubiese sido permitir que el recién formado ministerio hispano se convirtiera en una nueva obra. Sin embargo, la Central Baptist no sólo ofreció un servicio en español, ni simplemente alquiló el espacio a una congregación étnica. Esta histórica congregación en el centro de Elizabeth extendió una bienvenida fraternal a personas muy distintos a ellos – miembros, sin embargo, del cuerpo de Cristo del que tanto predicaban. La Central Baptist asumió los retos de múltiples tradiciones litúrgicas y la adoración al único Dios; la dificultad de múltiples idiomas y el gozo del compañerismo de la Iglesia; la diversidad de trasfondos étnicos y el ser una iglesia relevante ante los cambios demográficos de la comunidad – el reto de ministerios multiculturales.
Cuarenta y seis (46) años más tarde, nos unimos a las Iglesias Bautistas Americanas de los EE.UU.A. en su celebración de ciento diez (110) años de ministerio con latinos. En su historia, la Central Baptist ha ministrado a personas provenientes de toda la América Latina. Actualmente tenemos miembros de ascendencia cubana, puertorriqueña, colombiana, peruana, ecuatoriana, salvadoreña, guatemalteca, brasileña y portuguesa. Pero a pesar de tan rica historia, como congregación, nos enfrentamos en este tiempo a los acelerados cambios étnicos, sociales y económicos en Elizabeth y en el Condado de Union, y el reto, una vez más, de ser interculturales. Han pasado más de quince (15) años desde que celebramos nuestro último servicio en inglés, pero nuevos proyectos de vivienda han atraído al centro de Elizabeth a familias de cuello blanco y azul, de raza blanca y negra – angloparlantes – quienes buscan un lugar de adoración cercano y acogedor. Hay una creciente población brasileña en Elizabeth, muchos de los cuales son protestantes evangélicos, quienes buscan un espacio para profundizar sus prácticas de la fe y ahondar sus raíces en nuestra comunidad. En resumen, nos enfrentamos, una vez más, al reto de ser simplemente una iglesia en el centro de Elizabeth o vivir a la altura del reto histórico y contemporáneo de ser una comunidad de fe que sea relevante a la realidad intercultural de la sociedad que nos rodea habilitando experiencias de adoración, animando el compañerismo y testificando a Cristo.
El Christian Citizen es una publicación de Ministerios Nacionales (American Baptist Churches, USA) con temas sobre justicia bíblica y acción social. Una copia del Vol. 2, 2009 está disponible en la sección de “Columnas Pastorales” de nuestra webblog – www.centralbaptistelizabeth.blogspot.com.